Su amor por su mascota es más fuerte que todo y no dudo en vender sus juguetes para salvarlo.

El primero en notar tales convulsiones fue Copper, un Doberman de servicio que, al mismo tiempo, es el mejor amigo de Connor. El canino alertó a Jennifer Jayne, la madre del niño y, de esta forma, pudieron mantener la situación bajo control (perros como este son angelitos con cola).

Tristemente, en diciembre de 2017, Copper, el valioso perro, comenzó a tener problemas para caminar.

Fuente: Hola!

El amor entre un niño y su perro:

Cuando la dificultad de Copper para caminar se hizo más severa, lo llevaron al veterinario. El diagnóstico fue que el perro tenía un problema en su columna conocido como «enfermedad de Wobblers».

Para empeorar las cosas, el tratamiento iba a ser muy costoso y el pobre Connor estaba deprimido. Pero él, movido por su amor, estaba determinado a traer de vuelta a su amigo y decidió hacer algo muy sorprendente para un niño de su edad.

De acuerdo a su madre, Connor juntó todos sus juguetes y dijo que los quería vender para reunir el dinero suficiente para curar a Copper. Le dijo a su madre que su perro era más importante que todos los juguetes del mundo. Además, Connor y su madre decidieron que si había dinero sobrante, lo donarían a otros animales en necesidad.

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Desde entonces, Copper comenzó una terapia para ayudarlo con su movilidad y mejora día a día.

Una página de Facebook llamada «Copper’s Road To Recovery» («el camino a la recuperación de Copper», en español) ha sido creada por la familia para compartir las noticias sobre el perro.

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