Las diferencias de una relación sana y toxica

¿Sabes qué tipo de relación tienes con tu pareja?

Esto es lo que caracteriza una relación sana:

Cada miembro de la pareja se responsabiliza de su propi

a felicidad y no deja ésta en manos de la pareja. Para que puedas tener una relación de pareja sana primero te tienes que querer y valorar a ti misma.

Una buena comunicación y el equilibrio son clave. La escucha activa y la empatía son rasgos fundamentales para que se dé una relación de pareja sana.

La asertividad y la sinceridad son puntos importantes. Muchas veces en las relaciones de pareja se tiende a creer que si la otra persona te conoce, sabrá lo que piensas. Ése es uno de los grandes errores en las relaciones.

La confianza es un elemento indispensable. Es imposible tener una relación sana si no confías en tu pareja. Es importantísimo creer en el otro aceptando como es y apoyarte en él cuando lo necesites.

Vivir el presente y tener la mirada puesta en el momento actual. De nada sirve centrarse en los errores pasados. Una relación sana no es necesariamente aquella en la que no se discute ni ha habido graves problemas.

Ten expectativas realistas con respecto a tu pareja. Si tu pareja es un despiste, no pretendas que recuerde al pie de la letra todo lo que tú sí que recuerdas. Intenta comprender cómo es la otra persona y adecuarte a lo que te puede proporcionar.
Cada uno de los miembros tiene que cuidar su individualidad. Éste punto es muy pero que muy importante. Es fundamental que cada miembro de la pareja sienta que puede ser feliz independientemente del otro.

Las dos personas valoran la relación y quieren estar en ella porque quieren y no porque lo necesitan. Es decir, una relación sana es aquella que no implica codependencia.

Esto es lo que caracteriza una relación toxica:

Cuando te hace un favor, exige que le compenses inmediatamente.
Te menosprecia y te da a entender que sin él/ella no serías nadie ni podrías seguir adelante.

En reuniones familiares o con amigos, evitas emitir tu opinión sobre algo por miedo a que vuelva a reprenderte o a cuestionarte.

Es habitual que use el chantaje emocional contigo: si no haces lo que él/ella quiere, se enfada.

Notas que cada vez que pasas tiempo con alguien del sexo opuesto, tu pareja se molesta en exceso y se pone celoso, obligándote a no ver más a esa persona.

Te trata con un exceso de paternalismo.

Esto es lo que caracteriza una relación abusiva:

Aislamiento social: cuando una de las partes procura u obliga al aislamiento de la otra (esto puede darse en muchos niveles, ninguno de ellos benéfico).

Violar el derecho a la privacidad: monitorear vía software o prácticas forzosas a la otra persona.

Destruir la propiedad del otro (objetos, cartas, recuerdos, etcétera).

Celos excesivos e inseguridades que responden a querer controlar desmedidamente a la pareja.

Amenazas de violencia física o violencia autoinfligida.

Violencia sexual.

Humillación: degradar a la pareja frente a otros.

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